Platicando de relaciones y de libros: “Cómo atraer a los hombres y al dinero”, cómo contraer matrimonio con el hombre adecuado y ayudar a tu esposo a reunir una fortuna.
Una
de las pláticas recurrentes entre mujeres es la de nuestras relaciones con el
sexo opuesto, de todo tipo, emocionales, sentimentales, sexuales (ah! si
hombres, hablamos de su desempeño en cualquier aspecto), y entre una que teníamos
recientemente apareció la mención de libros que te dan ciertos tips para
entender la forma de pensar y de actuar de los hombres y de cómo deben ser
nuestras reacciones para con ellos.
Una
de mis amigas mencionó la posibilidad de poder analizar en éste blog el muy
famoso libro titulado “Por qué los hombres aman a las cabronas, de arrastrada a
mujer ideal” de Sherry Argov, (el cuál por cierto si se los platicaré en otra
ocasión), y fue que para cumplir con la solicitud, ahí voy a buscar el libro en
cuestión.
Lo
encontré en la sección de superación personal, lo tomé y detrás de él había
otro que llamó mucho mi atención y que es motivo de ésta plática, “Cómo atraer
a los hombres y al dinero, cómo contraer matrimonio con el hombre adecuado y
ayudar a tu esposo a reunir una fortuna”, un título atractivo sin duda, aún
cuando no hay relación directamente proporcional entre unos y otro; Pero lo que
llamó mi atención no fue el título, sino la autora, Rosa Lee Hill, esposa de
uno de los escritores norteamericanos más poderosos e influyentes en el campo relativo
al éxito personal y los negocios, Napoleón Hill, autor de “Piense y hágase rico”,
uno de los libros más vendidos del mundo, sobre todo en el entorno empresarial.
Inmediatamente
pensé que alguien como ella tendría mucho que decir sobre el cómo conquistó a
un hombre maduro (él tenía más de 50 años cuando conoció a Rosa Lee de 28), ya
una celebridad y en la cúspide del triunfo, alguien que difícilmente podría
sentirse atraído por una persona, digamos, y sin ningún afán, común. Rosa Lee
entonces tendría algo importante que transmitir y valía la pena leerlo.
Ella
escribió éste libro en 1940, el pensamiento, comportamiento y las normas
sociales eran por supuesto muy distintas a las actuales y por esa razón al
final de cada capítulo se encuentran los comentarios de las editoras de la
versión 2014, Cristina Chia y Judith Williamson en un esfuerzo por interpretar
los conceptos dados por Rosa Lee y llegar a conclusiones que encajen con la
actualidad.
Es
un libro largo, 335 páginas, letra tamaño 10, pesado en la lectura, tardé mucho
tiempo en leerlo porque hubo partes que me aburrieron bastante, me esforzaba
por volverlo a retomar porque además intenta en todo momento recrear la vida
perfecta entre Napoleón y ella y lo muy equivocadas que se encontraban las
demás personas con sus vidas, lo sentí como un regaño más que consejos.
Napoleón Hill participa como coautor en dos capítulos referentes al sexo, su
transmutación y la importancia en la pareja.
Lejos
de presentar una ayuda para sus lectoras, las que realmente están buscando
respuestas a lo que el título del libro promete, se trató de un insufrible e
interminable listado de cosas por hacer para “crear” a la mujer en la que debes
convertirte para tener la relación perfecta.
Por
supuesto que estoy a favor de la feminidad, del arreglo personal y del cuidado
en la higiene, pero enfatizaba mucho en éstas cuestiones además de la necesidad
del gasto en salones de belleza, el contratar especialistas para aprender el
arte de la modulación de la voz y la actuación permanente como mujer perfecta.
Recalco
que el libro fue escrito en los años cuarenta, el día de hoy, todos esos
conceptos derivados de la necesidad de apariencia perfecta ante la sociedad, son
imperativos e incluso maximizados, llegando incluso a extremos de
modificaciones corporales a través de ejercicio o dietas exhaustivas y
cirugías.
335
páginas del libro a lo que quieren llegar en realidad son a las últimas 14, donde
se encuentran los 30 conceptos para tener una personalidad agradable y
explicarte que como mujer, podrás tener el cuerpo perfecto, la cara más
hermosa, una elegancia inigualable, la educación perfecta, pero si careces de un
temperamento encantador, todo lo demás sale sobrando.
En
lo personal me pareció un libro carente de la simpatía que promueve, los
comentarios de las editoras, en mi opinión se encuentran de más ya que no
aportan nada debido a que critican con poca objetividad los capítulos y su
contenido.
El
capítulo 25 donde Rosa Lee como consejera, comparte las historias de distintas
mujeres con problemas en sus matrimonios a las que atendía, fue para mí, insufrible,
muy mal redactado, regaños tontos, soeces, que caen en lo ridículo (estamos
hablando de que eran notas tomadas en las sesiones con cada una de ellas), pero
además, se denota a una Rosa Lee sin experiencia alguna en el campo de la
sicología o preparación adecuada para servir de guía, una persona que aprovechando
la fama de los Hill, ejercía como analista de mujeres (textual), y muestra los
casos que ayudó a salvar y otros en los que de plano, la mujer en cuestión por
no seguir sus consejos, seguía perdida.
De
todos los libros algo se aprende sin duda, éste nos recuerda la necesidad de
establecer entre todos relaciones cordiales, hombres o mujeres, que el amor
depende de amarse primero a uno mismo y después tener para repartir a los
demás, que por supuesto el ser una persona agradable nos traerá la simpatía y
el cariño de los demás, sin lugar a dudas Rosa Lee en eso tiene y tendrá
siempre toda la razón, son reglas básicas de urbanidad para vivir sin
complicaciones en una sociedad que etiqueta y juzga sin cesar lo que se encuentre
fuera de lo establecido.
Sobre
Rosa Lee y la vida perfecta en pareja que pregonó, bueno, esa es otra historia,
se divorció de Napoleón Hill, lo demandó por los derechos de todos los trabajos
que realizara, contrajo matrimonio de nuevo que también terminó en divorcio y
hasta donde se sabe murió soltera en 1970 a los 65 años de edad, prometedores
consejos cierto?.
Escuché
hace poco en un audiolibro de Deepak Chopra, “El camino al amor”, que decía: “La
pareja perfecta, es la que tienes en éste momento, así como la que no tienes”….
Y es verdad, vive el momento, vive la vida y vive bajo tus reglas, sin hacer
daño a nadie y ayudando a quien puedas, si lo que estás viviendo ya no es
compatible contigo, retirarse siempre será la mejor opción, ahí está lo perfecto.
Cumplí
con el cometido y prometo que pronto revisaremos las razones por las que los
hombres aman a las cabronas, si decides comprar el libro, te servirá como
referencia para desarrollar la personalidad agradable que necesitas para
aumentar tu atractivo.
Nos
leemos pronto en otra plática de té y café J
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